Durante años, el monolito ha sido el rey del desarrollo. Sin embargo, para organizaciones en rápido crecimiento, las bases de código monolíticas pueden volverse difíciles de mantener y escalar. Los microservicios ofrecen una alternativa ágil, pero conllevan complejidad adicional.
¿Cuándo deberías considerar la migración? Si tu equipo ha crecido, tienes cuellos de botella en los deploys o partes de tu aplicación requieren recursos informáticos muy diferentes, es momento de escalar de forma independiente.
Utilizar contenedores como Docker y orquestadores como Kubernetes es crucial para gestionar microservicios. Además, la implementación de un API Gateway y el monitoreo centralizado son indispensables para evitar el caos distribuido.